martes, 13 de marzo de 2012

Soledad





 Un confortable sillón. Oscar Wilde en las manos, me regala su olor a papel y tinta.
Una estancia acogedora, silenciosa, entrañable, barroca.
El atuendo cómodo, sencillo, sobrio quizá.
El té americano no quema, desprende su aroma dulce a limón y canela en rama.
La melodía suave del reloj, con su respirar tranquilo y metódico.
Llueve. Seguramente, afuera hace frío y anochece.
La leña y el fuego, mágicos, con su juego de luz y calor en la chimenea.
Tu presencia fiel, inseparable, leal, otrora liberadora.
Hoy trágica, cruel, dolorosa.
Siempre tan dentro, asida, implantada, incesante.
Asustándome, oprimiéndome, desgastándome, pudiéndome.
Tan silenciosa y cruel. Soy tuyo y no lo niego.


Canterville.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...